sábado, 28 de marzo de 2015

El "accidente" de Germanwings

Mostrando sensibilidad en Twitter
Después de leer todas las teorías de entendidos de Twitter y Facebook sobre las causas del "accidente" de Germanwings, la sorpresa ha sido semejante a cuando veo que la gente va a acudir a la exposición de Iker Jiménez sobre gigantes de la Antigüedad. El mismo rigor hay en ellas que en mostrar como reales a unos monigotes, que se han hecho antes de ayer en el sótano de los estudios de grabación.

Hay para todos los gustos: la islámica  (se había convertido al Islam y quería imitar a Mohamed Atta), la psicológica (debía haber estado de baja pero lo ocultó a la compañía), la amorosa (la novia lo había dejado a pesar de comprarle un Audi y pensara en casarse), etc. Pero lo aún más sorprendente es que todavía lo único que hay son un conjunto de teorías preliminares, enunciadas por el fiscal que lleva el caso, sin que ello indique que la resolución judicial que ponga fin al procedimiento judicial va a decir exactamente lo mismo que lo que hoy dice el fiscal.

Lo único real es que Andreas Lubitz colisionó voluntariamente un avión contra los Alpes. Las razones por las que lo hizo, faltando una caja negra, y por mucho que todos los entendidos de Internet enuncian teorías cada vez más peregrinas, no están claras. Por respeto a los muertos, debemos esperar a estar seguros para emitir un juicio.

Ps: he leído a personas riéndose porque este no era un ataque islamista y diciendo que sus víctimas por tanto "no eran más que daños colaterales". Con independencia de que no tiene gracia, los islamistas fundamentan ideológicamente sus ataques en que así lo dice el Coran (no voy a entrar ahora en si lo dice o no). Por mucho que este señor tuviera problemas personales y laborales, nadie va a apoyarle en su decisión de estrellar el avión. Mucho menos a justificarle.

La diferencia es sustancial, pero hay algunos que prefieren hacer un chascarrillo fácil que les dé notoriedad, antes de reflexionar un poco sobre la realidad que nos rodea.